19 May 2024 - Edición Nº2581
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EL TECLADO | Municipales  Miercoles 28 de Abril del 2021 - 18:00 hs.                2385
  Municipales   28.04.2021 - 18:00   
AVELLANEDA
Bellas y fuertes: Avellaneda cuenta con la primera cuadrilla de mujeres albañilas
Alberto Fernández entregó ayer 48 viviendas en el barrio de La Saladita. La novedad: esta obra fue terminada por una cuadrilla de mujeres albañilas. La coordinadora, Andrea Figueras, habló con El Teclado.
Bellas y fuertes: Avellaneda cuenta con la primera cuadrilla de mujeres albañilas

Andrea Figueras es la coordinadora de la primera cuadrilla de mujeres albañilas de la ciudad de Avellaneda, quienes ayer, junto al presidente Alberto Fernández, el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, y el gobernador, Axel Kicillof, entregaron 48 casas que construyeron y que forman parte del plan de viviendas del barrio La Saladita. 

“¡Gracias a todos y a todas, gracias a ustedes albañilas por el trabajo hecho! Gracias y felicitaciones a los que hoy han recibido su casa. Gracias a los albañiles y a los compañeros que están ahí en la escalera”, dijo el Presidente.

En plena obra, Andrea nos atiende por teléfono y nos expresa la enorme felicidad que tuvieron cuando el Presidente destacó el trabajo de cada una de las 17 albañilas que participaron en la culminación de las 48 casas que se entregaron ayer. 
 


“La experiencia es maravillosa porque seguimos conquistando derechos, porque tenemos la posibilidad de hacer un trabajo que siempre, culturalmente, fue del hombre. Era muy difícil que la mujer interviniera en una obra, a no ser que sea para limpiar, pero no con el oficio de albañilas”, cuenta Andrea en diálogo con El Teclado. 

“La verdad es que las chicas adquirieron muchos conocimientos. Las mujeres somo rápidas, inquietas, curiosas, tenemos una mano fina en el detalle que no tiene el hombre. Estamos felices, porque en este caso es la primer cuadrilla en Avellaneda que se forma”. 

La idea de tener una cuadrilla de albañilas surgió en septiembre del 2020, cuando Andrea vuelve a Avellaneda después de vivir diez años en el sur, y en donde también impulsó la modalidad de autoconstrucción de viviendas hechas por mujeres.  

“En septiembre del año pasado me convocó Jorge Ferraresi, que en ese momento seguía siendo intendente de Avellaneda, porque yo trabajé 10 años en Chubut e hicimos por medio de una asociación civil viviendas sociales con otra modalidad que era autoconstrucción viviendas, y me invita a replicar el laburo que había hecho allá. Al otro día me reúno con Magdalena Sierra, que en realidad es ella la que venía bregando por esto. Ella me comentaba que quería hacer esto: de que las mujeres salgan de limpiar la calle o que tengan otro tipo de trabajo y quería que las chicas tuvieran otra posibilidad”. 

“El agradecimiento a Jorge y Magdalena por esta oportunidad que es importantísima”, destaca Andrea durante la charla. 

El 5 de octubre empieza a funcionar la primera cuadrilla de mujeres albañilas.  Con distintas capacitaciones, tuvieron una primera obra para intervenir cuatro casas, “hasta que llegó ayer la entrega de viviendas que estuvo Alberto y que se hizo visible el laburo que estamos haciendo”.

Las 48 casas se encuentran en el barrio “La Saladita” y fueron resultado de una inversión superior a los 173,4 millones de pesos. Se trata de la segunda entrega de un total de 132 viviendas que conforman el complejo, donde se construyeron también el Polideportivo La Saladita, la Unidad Sanitaria y jardines de infantes. Además, se desarrollaron obras de cloaca y agua potable, pavimento, alumbrado público y nuevas paradas de colectivos.

Parte de estas casas serán el hogar de mujeres, travestis y trans, que están accediendo a un techo propio. Otra de las políticas de igualdad y derecho impulsadas desde el Gobierno nacional. 

[EL DÍA A DÍA]

La cuadrilla de mujeres albañilas trabaja de lunes a viernes de 8 a 14, aunque desde hace 15 días que vienen laburando los fines de semana para poder terminar con la obra de viviendas para ser entregadas por completo.

“Hay que estar al palo, todo el tiempo trabajando. Hoy por ejemplo me llamaron 4 o 5 y me dijeron: no doy más. Necesitan descansar, porque no es lo mismo hacer horas extras en una oficina que hacerlas en una obra. Es pesado el laburo”, expresa Andrea. 

El trabajo es guiado por ella y un capataz, que les indica qué es lo que hay que hacer: “yo voy medio coordinando el tema de herramientas y ayudando a las chicas. Yo vengo con experiencia de albañilería en el sur, me inicie en una cooperativa de mujeres allá y aprendí el oficio. Entre él y yo vamos manejando a las chicas. La verdad es que hemos avanzado muchísimo”.

Puntualmente los trabajos son de colocación de ventanas, puertas, de cerámicos de baños y pisos, pinturería: “a medida que va pidiendo la obra, nos van explicando”. 

El trabajo del día a día no sólo queda en la obra, las albañilas están constantemente aprendiendo y haciendo talleres de oficio para enriquecer su labor y experiencia dentro de la construcción. 

“La Municipalidad no puso un arquitecto que nos viene a dar clases prácticas y teóricas y así vamos avanzando en eso. Muchas chicas decidieron ahora anotarse en la UOCRA para hacer cursos de electricidad, plomería, se están empapando en los oficios como para tener más conocimiento adquirido en el momento que tengamos que hacerlo solas”, destaca Andrea.  

[CONSTRUYEN CASAS MIENTRAS CONSTRUYEN IGUALDAD]

El trabajo de la construcción culturalmente siempre estuvo considerado como una labor solo para el hombre. De hecho casi no hay mujeres en obras, tanto públicas como privadas. Hoy, por suerte, las cosas están cambiando, y podemos celebrar la creación de estas cuadrillas de mujeres albañilas, que en palabras de la capataz Andrea es una política que debe replicarse en todo el país. 

Lejos de los comentarios machistas que se replican por la labor de las mujeres albañilas, con el típico por qué no van a su casa a lavar la ropa, Andra cuenta que “ la verdad que las chicas están bastante empoderadas y es una conquista. Y ahora hay que ir por la otra conquista. Porque nosotras conquistamos derechos, pero las chicas tienen que volver a la casa con tres o cuatro pibes, seguir haciendo exactamente las mismas cosas. Es un inicio que esto se haya dado, y falta bastante todavía como para seguir”. 

La cuadrilla de mujeres albañilas tiene como próximo trabajo un plan de obras grandes que depende del Ministerio de  Desarrollo Territorial y Hábitat, que tiene que ver con la construcción de casas propias. 

“Las chicas laburan y se mueven mucho, en ese sentido le pasamos el trapo a los chicos porque ellos son más lentos, hacen más tiempo y ellas te piden: bueno y ahora qué hago, están todo el tiempo así”, asegura Andra Figuera, la capataz de la primera cuadrilla de mujeres albañilas de Avellaneda. [El Teclado]