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A pocos días del fallecimiento de Jorge Messi en un sanatorio de Rosario, Lionel Messi rompió el silencio a través de sus redes sociales. Tras regresar a Estados Unidos para sumarse a los entrenamientos de Inter Miami, el capitán de la Selección argentina compartió una emotiva carta en Instagram, acompañada por una foto junto a su padre, en la que expresó el profundo dolor por su pérdida y dejó abierta la posibilidad de retirarse de la actividad profesional.
En el mensaje, que superó el millón de me gusta en cuestión de minutos, Messi comenzó manifestando el impacto de la noticia: “Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos”.
En uno de los tramos más íntimos del escrito, el astro rosarino reveló la compleja situación de salud que atravesaba su padre antes del Mundial de la FIFA. Explicó que días antes del inicio del certamen fue cuando Jorge estuvo peor, convirtiéndose en el primer torneo al que no pudo asistir de manera presencial. Leo contó que intentó transmitirle optimismo diciéndole que llegarían a la final para que pudiera viajar.
Sin embargo, a lo largo del torneo, la distancia se hizo sentir: “Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad”, confesó.
A pesar del contexto, el delantero remarcó que dio su máximo esfuerzo físico para prolongar la estadía en la competencia y darle tiempo a su padre de presenciar algún encuentro. “Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien”, admitió.
Al reencontrarse tras el torneo, la falta de lucidez o el deterioro de Jorge imposibilitaron un diálogo profundo sobre lo sucedido: “Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo”.
La pérdida llevó a Messi a replantearse su continuidad en las canchas. “No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?”, cuestionó con pesar.
A su vez, destacó la entrega incondicional de su padre hacia la familia y hacia su carrera futbolística, asegurando que el principal motivo de felicidad de Jorge era ver bien a su esposa, a sus hijos y, especialmente, verlo jugar a él.
El futbolista recordó los inicios de su camino deportivo y los sacrificios familiares. Explicó que su padre lo llevaba a los entrenamientos apenas salía de trabajar —o su madre cuando él no podía— y que nunca faltó a ningún partido. “Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios”, rememoró.
En ese sentido, definió la polifacética relación que mantuvieron: “Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada. Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías”.
Finalmente, Messi aseguró que la enseñanza de su padre perdurará en la crianza de sus propios hijos: “Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo”.
La despedida concluyó con palabras de afecto y gratitud: “Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo. Te amo, pa”.