La posible convergencia entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA) no solo genera sismos en las oficinas de Capital Federal; en el interior bonaerense, las réplicas ya provocan enfrentamientos públicos entre referentes de peso. El escenario de la disputa fue la red social X, donde el exintendente de San Nicolás, Manuel Passaglia, y el actual jefe comunal de Zárate, Marcelo Matzkin, protagonizaron un intercambio áspero que dejó expuestas las fracturas territoriales en la Segunda Sección.
EL DETONANTE: ¿IDENTIDAD O SUPERVIVENCIA?
Todo comenzó con un posteo de Manuel Passaglia, quien hoy se mueve como un armador con perfil propio dentro de la estructura bonaerense. El nicoleño lanzó una crítica directa a la falta de rumbo claro y al riesgo de que el PRO pierda su esencia en una fusión apresurada.
"El PRO nació para transformar la realidad y hoy parece que su única preocupación es si se amontona o no con otro partido. No se trata de amontonarse, se trata de tener identidad. El PRO no puede ser el furgón de cola de nadie. Hay que recuperar la vocación de liderazgo", disparó Passaglia.
LA RESPUESTA DE ZÁRATE
Marcelo Matzkin, quien debe lidiar con la gestión diaria de un municipio complejo y mantiene una relación de coordinación con las fuerzas libertarias para sostener la gobernabilidad, no tardó en recoger el guante con una réplica cargada de ironía y realismo político.
Más que ocuparte del PRO te diría que te ocupes de Zárate, que se te cae a pedazos. PERDISTE en septiembre, los vecinos de Zárate ven tu gestión. Abrazo Marcelo, buen fin de semana! https://t.co/EU0RK4TGoQ
"Manuel, identidad es cumplir con lo que la gente votó. La gente votó un cambio y nosotros tenemos la responsabilidad de que ese cambio sea posible. No es momento de discusiones de café sobre 'identidades', es momento de gestionar y de estar del lado de los que quieren sacar el país adelante. La unidad no es amontonarse, es responsabilidad", retrucó el intendente de Zárate.
La discusión no terminó ahí. Passaglia volvió a la carga cuestionando si la "responsabilidad" implicaba "entregar el partido", a lo que Matzkin finalizó sugiriendo que la verdadera entrega es "dejarle el camino libre al populismo por no saber construir una alternativa sólida".
UN TABLERO DIVIDIDO
Este roce refleja la tensión que atraviesa a todo el arco de Juntos por el Cambio en territorio bonaerense, donde conviven dos visiones opuestas:
- El sector identitario: Representado por Passaglia y otros dirigentes que temen la absorción total por parte de los libertarios y la pérdida de la personería política lograda en las últimas dos décadas.
- El sector pragmático: Referenciado en intendentes como Matzkin, que ven en la alianza con LLA la única vía para derrotar al modelo de Axel Kicillof en 2025 y garantizar recursos para sus distritos.
El cruce deja en claro que la Segunda Sección será uno de los campos de batalla más intensos para definir quién se queda con el sello, quién con los votos y quién con la lapicera en el cierre de listas que se avecina.
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