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El crecimiento sostenido de la sífilis y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) en Argentina ha encendido las alarmas de los especialistas. Leandro Cahn, director de la Fundación Huésped, analizó en diálogo con Es un Montón por Radio Provincia, cuáles los factores que explican por qué una enfermedad que parecía controlada hoy presenta casi seis casos por cada diagnóstico de VIH.
Recordemos que desde el ministerio de Salud de la Nación confirmaron que hubo un aumento sostenido de esta infección de transmisión sexual durante el 2025. Esa suba es del 71%, respecto al periodo 2020-2024.
Según Cahn, este escenario responde a una combinación de causas locales y globales. Por un lado, el éxito de los tratamientos para el VIH ha generado una suerte de relajación en las poblaciones más jóvenes. Al dejar de ser una enfermedad mortal para convertirse en una condición crónica, el uso del preservativo ha disminuido drásticamente.
A este cambio de conducta se suma una preocupante falta de políticas públicas en el contexto nacional:
A diferencia de otras infecciones como la gonorrea o la clamidia, que requieren estudios complejos de PCR, la sífilis es de fácil detección mediante test rápidos. Sin embargo, Cahn advierte sobre sus "síntomas engañosos". La enfermedad puede presentar una llaga primaria indolora que desaparece sola, lo que lleva a la persona a creer que está sana mientras la infección sigue evolucionando asintomáticamente.
A pesar de esto, el panorama tiene una solución sencilla: la sífilis se cura con penicilina. El desafío actual es la detección temprana para evitar complicaciones graves y frenar la transmisión vertical (de persona gestante a hijo), un área donde Argentina aún tiene deudas pendientes en comparación con países como Brasil.
El preservativo sigue siendo la única barrera efectiva contra las ITS. Los especialistas insisten en la importancia de realizarse testeos de rutina, especialmente el "test dúo", que permite detectar VIH y sífilis en apenas 15 minutos con un pinchazo en el dedo.