22 ºC
Luego de la derrota en las elecciones legislativas de 2025, el intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, enfoca su gestión en completar los dos años restantes de su tercer mandato al frente del municipio de la Cuarta Sección Electoral.
Para Britos el 2025 fue un año “complicado”, pero logró cumplir con lo proyectado. Y aseguró que la decisión del Gobierno nacional de no realizar obra pública afectó a los municipios.
En diálogo con El Teclado, el jefe comunal también se refirió al proyecto de Reforma Laboral que será debatido en febrero en el Congreso de la Nación y afirmó que, más que nuevas leyes, se necesitan condiciones económicas que permitan a las empresas generar empleo genuino. Además, fijó su postura sobre dos de los temas que marcarán la agenda legislativa bonaerense este año: las reelecciones indefinidas y la implementación de la Boleta Única de Papel.
***
Fue un año difícil para todos los municipios, pero en Chivilcoy cumplimos con lo que teníamos proyectado. Finalizamos el año pudiendo pagar sueldos y aguinaldos.
Fue un período con poca obra pública, pero todo lo que planificamos y a lo que nos comprometimos con los vecinos, lo cumplimos. Dentro de todo, el balance es satisfactorio.
Los municipios nos manejamos con la coparticipación provincial y con lo que recaudamos a través de nuestras tasas y contribuciones. No tenemos una relación directa con el Gobierno nacional. De hecho, no la tuve ni con el gobierno de Mauricio Macri ni con el de Alberto Fernández.
Sí es cierto que la decisión de no realizar obra pública afecta a los municipios. Esperemos que eso cambie en los dos últimos años de gestión y que se entienda que hay obras públicas necesarias en los distintos distritos, más allá de quién las ejecute.
El hecho de que el año pasado no haya existido el fondo municipal fue muy complicado para los municipios. Eso hizo que muchos distritos terminaran el año muy ajustados y, en algunos casos, con dificultades para pagar aguinaldos o teniendo que endeudarse para afrontar el sueldo de diciembre y los aguinaldos, lo que complica el inicio del año siguiente.
Todo esto tiene que ver con la menor recaudación, la baja actividad económica y también con que el gobernador no haya tenido la posibilidad de endeudarse, ya que no se aprobaron el endeudamiento ni la ley fiscal impositiva.
Este año, aparentemente, el panorama va a ser distinto. Hay buenas expectativas: ya está establecido cómo serán las cuotas que vamos a recibir y seguramente habrá un aumento de los recursos provinciales, lo que permitirá una mejor gestión.
En nuestro caso, lamentablemente, volvimos a tener una merma en la coparticipación, pero trataremos de compensarla con ahorro y austeridad.
Siempre hicimos mucho foco en la salud, la educación y la obra pública. También en mantener la seguridad, que afortunadamente hemos logrado sostener junto con los vecinos durante estos años. Esos van a ser los ejes principales que vamos a desarrollar este año.
Van a ser leyes muy discutidas, pero lo fundamental, más que una nueva ley, es generar las condiciones para que la industria nacional funcione y para que no sigan cerrando industrias y comercios.
Es mucho más importante eso que una ley más o una ley menos, porque después las leyes hay que aplicarlas, y no siempre la sola sanción de una norma le cambia la vida a alguien.
Lo que hay que hacer es crear las condiciones económicas para que las empresas puedan contratar nuevos empleados y se generen puestos de trabajo genuinos para los argentinos.
En Chivilcoy, por ejemplo, la empresa de calzados más grande volvió a cerrar; ya lo había hecho durante el gobierno de Mauricio Macri, porque no puede competir con la importación. Por eso insisto: más que nuevas leyes, lo que hacen falta son condiciones económicas que generen trabajo.
Yo tengo tres mandatos y, en lo personal, considero que son más que suficientes. Ahora bien, desde el punto de vista legal, la Constitución de la provincia de Buenos Aires establece límites solo para el gobernador y la vicegobernadora, para nadie más.
Por lo tanto, si no se reforma la Constitución bonaerense, no se pueden poner límites ni a los legisladores provinciales ni a los intendentes, concejales o consejeros escolares. Cualquier intendente que vaya a la Justicia va a ganar la demanda, sin ninguna duda.
En mi caso personal, tres mandatos son suficientes. Pero hay intendentes muy jóvenes, como el de Florentino Ameghino, que tiene dos mandatos y apenas 33 años. Sería un disparate que, si la gente lo elige, no pueda seguir siendo intendente. Me parece totalmente injusto.
En 2013, junto a los diputados Mauricio D’Alessandro y Fernando Rozas, presentamos un proyecto de reforma política que incluía, entre otros puntos, la Boleta Única de Papel, que en ese momento se utilizaba en Santa Fe. Claramente, estoy totalmente de acuerdo con su implementación. [El Teclado]